Signos de los Tiempos
  Profecias Varias
 
 

PROFECIAS DE DIFERENTES SANTOS



 

SAN VICENTE FERRER (1350-1419)

"Vendrá un tiempo que ninguno lo habrá visto hasta entonces . . . Se producirá un estruendo tan grande, de modo que ni fue ni se espera otro mayor, sino el que se experimente en el juicio

Llorará la iglesia . . . Ahora está lejos; pero la tristeza se convertirá en gozo. El rey de reyes y el señor de los señores todo lo purificará y regenerará. La Francia con su orgullo será del todo abatida; los días no distarán; están ya a las puertas. Veréis una señal y no la conoceréis; pero advertid que en aquel tiempo las mujeres vestirán como hombres y se portarán según sus gustos y licenciosamente y los hombres vestirán de mujeres".

"En los días de paz que han de venir luego de la desolación de revoluciones y guerras, antes del fin del mundo, los Cristianos se volverán muy tibios en su religión y rehusarán recibir el Sacramento de la Confirmación, diciendo «es un Sacramento innecesario»"

 

REVELACIÓN A MARÍA DE AGREDA

"Me fue revelado que a través de la intercesión de la madre de dios todas las herejías desaparecerán. La victoria sobre las herejías ha sido reservada por Cristo para su santísima madre.

En los últimos tiempos, el señor quiere extender de una manera especial el renombre de su madre. María empezó la salvación, y por su intercesión se completará.

Antes de la segunda venida de Cristo, María, más que nunca, debe brillar en misericordia, poderío, y gracia para traer a los incrédulos a la fe católica. El poder de María en los últimos tiempos será muy eminente.

Un inusual castigo a la raza humana tendrá lugar hacia el fin de los tiempos."

 

TERESA MUSCO (1943-1976)

20 de mayo de 1951:

"Teresa, hija de mi corazón, estoy aquí para confiarte unas cosas que deberás guardar solo para ti, hasta que yo lo desee. Verás muchos cambios en la iglesia. Los cristianos que recen serán pocos. Muchas almas caminan hacia el infierno. Las mujeres perderán el pudor y la vergüenza. Satanás tomará su forma para hacer caer a muchos. En el mundo habrá crisis comunes. El gobierno caerá. El papa pasará horas de agonía; al final yo está ahí para conducirlos al paraíso. Tendrá lugar una gran guerra. Muertos y heridos incalculables. Satanás cantará su victoria pero será el momento en que todos verán a mi hijo aparecer sobre las nubes y el juzgará a cuantos han despreciado su sangre inocente y divina. Entonces mi corazón inmaculado triunfará".

13 de agosto de 1951:

"Hija mía, estoy aquí para decirte que el padre enviará un gran castigo al género humano en la segunda mitad del siglo XX. Sábete hija mía que Satanás reina en los mas altos puestos. Cuando Satanás llegue a la cima de la iglesia, entiende que este instante habrá conseguido seducir a los espíritus de los grandes científicos y será el momento en que ellos intervendrán con armas potentísimas con las cuales es posible destruir gran parte de la humanidad".

7 de octubre de 1951:

"Hija mía, están preparadas las tribulaciones que el padre tiene dirigidas a Italia y sólo las almas que se ofrezcan como víctimas pueden tocar de lleno el corazón de mi hijo y del padre. A partir de 1972 se iniciará el tiempo de Satanás, los cardenales se opondrán a los cardenales y los obispos contra los obispos. Te encuentras en medio de una generación muy difícil, en la cual se pretende explicarlo todo científicamente y nadie piensa en dar un poco de calor, un poco de amor, inclusive para los más pobres".

3 de enero de 1952:

"Quiero decirte que el mundo está pervertido. Me he aparecido en Portugal y he dado mensajes pero ninguno me ha escuchado".

"He hablado en Lourdes, en la Salette, pero pocos corazones duros se han ablandado. Quiero también decirte muchas cosas que afligen a mi corazón. Te quiero hablar incluso del tercer secreto que diera a lucía en Fátima, te debo decir que hace tiempo que ha sido leído (por las autoridades eclesiásticas) pero ninguno se pronunciará en público si no es elegido Paulo VI (aquí se adelanta proféticamente la subida del papa Juan XXIII). Con el paso del tiempo, el papa se encontrará con lucía (Paulo VI elegido papa se trasladó en viaje a Fátima y se encontró con lucía en el año de 1967), pero este papa pedirá oración y penitencia en todo el mundo y no se atreverá a hablar del secreto porque es espantoso".

"El fuego y el humo descompondrán al mundo. Las aguas de los océanos se convertirán en fuego y vapor. Las espumas se elevarán anegando a Europa y todo se hundirá bajo la lava de fuego. Los pocos elegidos que vivan envidiarán a los muertos . . . "

 

TERESA NEUMANN (1898-1942)

"Está próximo a caer sobre el mundo un castigo terrible, que excederá a cuanto haya acontecido en la historia de la humanidad, y que el mismo señor jesucristo lo calificó como un juicio final en miniatura" (1952)

 

VENERABLE P. BERNARDO MARÍA CLAUSI (¿¿¿¿ - 1849)

". . . Este azote se hará sentir en todo el mundo y será tan terrible que cada uno de los que sobrevivieren se imaginará que será el único que ha quedado libre. Todos se arrepentirán y serán buenos. Este castigo será muy corto, instantáneo, pero terrible. Hasta el principio de las tinieblas, la persecución de los justos por los malos y los impíos será tan grande que habrán de padecer un verdadero martirio. Las cosas vendrán a tal extremo que parecerá imposible humanamente hacer nada y que todo está perdido. Entonces nuestro señor hará un cambio tan notable en un momento, como de la mañana a la noche, que el pondrá todas las cosas en orden. El triunfo de la iglesia vendrá precedido de un gran castigo. Será un nuevo castigo y principalmente contra los impíos, que serán juzgados y castigados. Serán muchos más los que sucumbirán a el que los que se verán libres. Y enseguida vendrá el gran triunfo de la santa iglesia y el reinado del amor fraternal; dichoso aquel que viva en tan venturosos días".

 

PADRE PÍO DE PIETRELCINA (1887-1968)

"Precedido de tormentas, vientos desencadenados y terribles terremotos, que abrirán la tierra y la harán temblar, yo vendré una noche, durante los fríos meses de invierno, a este mundo cargado de pecados: rayos y centellas, salidos de incandescentes nubes, encenderán y reducirán a cenizas todo lo que está contaminado por el pecado. La destrucción será total. El aire envenenado de gases sulfurosos y levantando asfixiantes humaredas, será llevado a grandes distancias por las ráfagas del viento. Las obras levantadas por el hombre con espíritu loco y atrevido de adoración a sí mismo, queriendo demostrar su ilimitado poder, serán aniquiladas. Entonces la raza humana comprenderá que hay una voluntad muy superior a la suya, que destruirá sus vacíos alardes de vanagloria. Rápidamente, cerrar vuestras puertas y ventanas, tapar toda vista del mundo exterior durante el más terrible de los acontecimientos; no profanéis vuestra vista con miradas curiosas porque santa, santa es la ira de dios. La tierra será purificada para vosotros, los restos del fiel rebaño".

"Encomendaos a la protección de mi santísima madre; no os desaniméis a pesar de lo que viereis y oyereis; es una ficción del infierno que no os podrá hacer ningún daño. Cobijaos en constantes oraciones bajo la protección de mi cruz e invocar a los ángeles de vuestras almas. Luchad con confianza en mi eterno amor y no dejéis que se levanten en vosotros dudas acerca de vuestra salvación. Cuanto más firme y perseverantemente permanezcais en mi amor, tanto más seguramente os defenderé contra todo daño. Luchad por las almas amadas de mi corazón".

"Perseverad por una noche y un día y por una noche y un día, y a la siguiente noche se calmarán los terrores. . . Al amanecer del próximo día el sol brillará otra vez y su calor y su luz disiparán los horrores de la oscuridad. Aceptad la nueva vida con humilde gratitud. Vividla con sencillez y gratitud en paz y amor, según mi intención. Orad y sacrificaos para que vuestro sacrificio produzca abundantes frutos de bendición y para que florezca una raza nueva que alegre vuestros corazones . . . "

"El mundo os llamará fanáticos, locos y creaturas miserables; amenazarán haceros vacilar en vuestra constancia con su elocuencia engañosa. Y los tramposos intrigantes del infierno intentarán ganaros con sus astutos engaños. Luchad con humildad y silencio; combatir con las almas de las buenas obras; oración, sacrificios y con la convicción interior del deber. Buscad refugio en la madre de la gracia, para que el flagelo inevitable resulte una victoria sobre el infierno y para que mis ángeles puedan dar la bienvenida en las eternas venturas del padre a las ovejas penitentes . . . "

Mensaje tomado de su testamento y hecho distribuir por los sacerdotes franciscanos a todos los grupos de oración católicos en el mundo, ya desde la Navidad de 1990:

«La hora del castigo está próxima, pero yo manifestaré mi misericordia.

Nuestra época será testigo de un castigo terrible. Mis ángeles se encargarán de exterminar a todos los que se ríen de mí y no creen a mis profetas. Huracanes de fuego serán lanzados por las nubes y se extenderán sobre toda la tierra.

¿Temporales?, Tempestades, truenos, lluvias ininterrumpidas, terremotos cubrirán la tierra. Por espacio de tres días y tres noches la una lluvia ininterrumpida de fuego seguirá entonces, para demostrar que dios es el dueño de la creación.

Los que creen y esperan en mi palabra no tendrán nada que temer, porque yo no los abandonaré, lo mismo que os que escuchen mis mensajes. Ningún mal herirá a los que están en estado de gracia y buscan la protección de mi madre.

A vosotros, preparados a esta prueba, quiero dar señales y avisos. La noche será muy fría, surgirá el viento, se harán... Y truenos.

Cerrad todas las puertas y ventanas. No habléis con ninguna persona fuera de la casa. Arrodillaos ante vuestro crucifijo. Arrepentíos de vuestros pecados. Rogad a mi madre, para obtener su protección. No miréis hacia fuera mientras la tierra tiembla, porque el enojo de mi padre es santo. La vista de su ira no la podríais soportar vosotros.

Los que no presten atención a esta advertencia, serán abandonados e instantáneamente matados por el furor de la cólera divina.

El viento transportará gases envenenados que se difundirán por toda la tierra.

Los que sufran inocentemente serán mártires y entrarán en mi reino.

Después de los castigos, los ángeles bajarán del cielo y difundirán el espíritu de paz sobre la tierra.

Un sentimiento de inconmensurable gratitud se apoderará de los que sobrevivan a esta terrible prueba.

Rezad piadosamente el rosario, en lo posible en común o solos.

Durante estos tres días y tres noches de tinieblas, podrán ser encendidas sólo las velas bendecidas el día de la candelaria (2 de febrero) y darán luz sin consumirse.»

 

MARÍA JULIA JAHENNY (1850-1941)

"Vendrán tres días de grandes tinieblas. Las velas de cera bendita iluminarán durante estas tinieblas horrorosas. Una vela durará los tres días, pero en las casas de los impíos no arderán. Durante esos tres días los demonios aparecerán en formas horribles y abominables y harán resonar el aire con espantosas blasfemias. Los rayos y centellas penetrarán en las casas, pero no apagarán la luz de las velas benditas los vientos, tormentas y terremotos". . . "las tres cuartas partes de la humanidad serán aniquiladas. El castigo será mundial".

"Si, hijos míos, en estos últimos tiempos, aunque todavía ellos están alejados del fin que se llama fin de los fines de la tierra, es decir, el fin de toda existencia mortal, comprendedme bien, en estos últimos tiempos la tierra será testigo de grandes y espectaculares prodigios, sobre todo en el cielo. Habrá manejos impíos, falsos cristos bajo capa de piedad se van introduciendo en la iglesia",

 

MADRE ELENA AIELLO (¿¿¿¿ - 1961)

"Después de comenzar los sufrimientos usuales, aproximadamente a la 1:00 de la tarde, Jesús se me apareció cubierto de llagas y de sangre y me dijo: mira, hija mía, como los pecados del mundo me han herido. El mundo se ha sumergido enteramente en la suciedad y desborda corrupción. Los gobiernos de los pueblos se han levantado como demonios encarnados.

Mientras hablan de paz, se están preparando para una guerra con armas devastadoras para la destrucción de pueblos y naciones. Los hombres abusan de mi misericordia y han transformado la tierra en una escena de crímenes. Muchos escándalos llevan a las almas a la perdición . . . Especialmente por la corrupción de la juventud. El rezo está casi muerto en los labios de muchos. La voluntad de los hombres ya no cambia. Viven en la obstinación del pecado".

"Se necesita oración y penitencia de mis almas fieles para aplacar la justicia divina, para atemperar la justa sentencia del castigo, que ha sido suspendida en la tierra por la intercesión de mi amada madre, que es también madre de todo el linaje humano. Oh, que triste está mi corazón al ver que los hombres no responden a los muchos llamamientos de mi amor y de dolor, dirigidos por mi amada madre a la humanidad errante. Errado en la oscuridad siguen viviendo en sus pecados y se alejan más de dios; pero el castigo de fuego se acerca para purificar la tierra de las iniquidades de los perversos".

"La justicia de dios exige reparación por las muchas ofensas y crímenes que cubren la tierra y que ya no se pueden comprometer más. Anuncia a la humanidad que deben volver a dios, haciendo penitencia y haciéndolo así tienen esperanza de ser perdonados y salvados de la justa venganza de un dios despreciado" (revelación hecha el 16 de abril de 1954).

Un año después tuvo una revelación de la santísima virgen, quien se presentó con un vestido negro y siete espadas atravesando su inmaculado corazón, y le reveló lo siguiente:

"Oyeme con atención y revela a todo el mundo: mi corazón está muy triste por los sufrimientos que vendrán sobre el mundo que se bate en una catástrofe inminente. La justicia de dios es ofendida al extremo. Los hombres viven en la obstinación de sus pecados. La ira de dios está muy cerca. Proclama, grita en alta voz, hasta que los sacerdotes de dios oigan mi voz para que avisen a la humanidad de que el castigo está muy cerca. Y si los hombres no vuelven hacia dios con la oración y la penitencia, el mundo será lanzado a una nueva y más terrible guerra".

"Una tempestad de fuego caerá sobre la tierra. Este castigo terrible que nunca se ha visto en la historia de la humanidad durará 70 horas. Los ateos serán aplastados y aniquilados y muchos se perderán porque permanecerán en la obstinación de sus pecados. Entonces se verá el poder de la luz sobre el poder de las tinieblas. No guardes silencio, hija mía, porque las horas de las tinieblas y el abandono se acercan".

"Me inclino sobre el mundo teniendo en suspenso la justicia de dios. De otra manera estas cosas hubieran venido ya sobre la tierra. Oraciones y penitencias son necesarias porque los hombres deben volver a dios y a mi corazón inmaculado, la mediadora entre los hombres y dios, y de esta manera el mundo al menos será salvado en parte. Proclamara, gritando, estas cosas a todos, como si fueras el mismo eco de mi voz. Anuncia esto a todos, porque ayudará a salvar a muchas almas e impedir muchas destrucciones en la iglesia y en el mundo".

Revelación del 7 de enero de 1950:

"Cuando en el cielo aparezca una señal extraordinaria, sabed los hombres que está próximo el castigo del mundo (¿el famoso aviso?). Bienaventurados los que en aquellos momentos puedan llamarse verdaderos devotos de María . . . El azote del fuego está próximo y purificará a la tierra de la iniquidad de los malvados. . . La justicia de dios gravita sobre el mundo y la humanidad manchada de fuego será lavada en su propia sangre, enfermedades, hambre, terremotos, naufragios y en la guerra. Algunas naciones serán purificadas, mientras otras desaparecerán completamente. Italia será castigada y purificada por una gran revolución".

El 27 de marzo de 1959, que fue viernes santo, tuvo la siguiente revelación:

"Qué de estragos hacen en medio de la juventud y de los niños el pecado de la impureza. La familia cristiana ha dejado de existir. Rogad incansablemente . . . Roma será castigada . . . Rusia se impondrá sobre todas las naciones, de manera especial sobre Italia, y elevará la bandera roja sobre la cúpula de san Pedro; la basílica será rodeada de leones muy feroces".

 

LA VENERABLE ISABEL CANORI-MORA (1774-1825)

En una visión del 25 de marzo de 1816 vio:

"A los miserables que cada día con mayor orgullo y desfachatez, de palabra y de obra, con incredulidad y apostasía, van pisoteando la santa religión y la divina ley. Se sirven de las palabras de la sagrada escritura y del evangelio, corrompiendo su verdadero sentido para respaldar, así sus perversas intenciones y sus torcidos principios".

El 15 de octubre de 1818 tuvo otra visión terrible:

"De repente, dice, le fue mostrado el mundo. Lo veía todo en revolución, sin orden ni justicia. Los siete vicios capitales (soberbia, lujuria, ira, envidia, pereza, guía y avaricia) eran llevados en triunfo, y por todas partes se veía reinar la injusticia, el fraude, el libertinaje y toda clase de iniquidades. Vio también sacerdotes despreciando la santa ley de dios y cómo se cubría el cielo de nubes negras; se levantaba un tremendo huracán y en el mayor desconcierto se mataban los hombres unos a otros. En castigo de los soberbios que con impía presunción intentaban demoler la iglesia desde los cimientos, permitía dios a los poderes de las tinieblas abandonar los abismos del infierno . . ."

El triunfo de la iglesia.

En 1821 oyó al señor hablar del triunfo de la iglesia, pues ésta saldría renovada de aquellas tormentas, encendida en el primitivo celo de la gloria de dios, y que sería recordada universalmente por los pueblos. Vendrá la reforma de la iglesia . . . "y la restauración de todas las cosas no se verificará sin un profundo trastorno de todo el mundo, de todas las poblaciones".

 

LA BEATA ANA MARÍA TAIGI (1769-1837)

"Después de purificar al mundo y a su iglesia y de arrancar de cuajo toda la mala hierba, preparaba un renacimiento, milagroso triunfo de su misericordia, y mi mano todopoderosa volverá a imponer el orden ahí donde es impotente el esfuerzo humano".

"Dios enviará dos castigos: uno en forma de guerras, revoluciones y peligros originados en la tierra; y otro enviado del cielo. Vendrá sobre la tierra una oscuridad intensa que durará tres días y tres noches. Nada será visible y el aire se volverá pestilente y nocivo y dañará, aunque no exclusivamente, a los enemigos de la religión".

"Durante los tres días de tinieblas la luz artificial será imposible; sólo las velas benditas alumbrarán. Durante estos días de tinieblas los fieles deben permanecer en sus casas rezando el santo rosario y pidiendo a dios misericordia".

"Millones de hombre morirán por el hierro, unos en guerra, otros en industrias civiles; otro millones perecerán de muerte imprevista. A la prueba le seguirá un renacimiento universal. Este cambio ocurrirá cuando parezca que la iglesia ha perdido los medios humanos de hacer frente a las persecuciones".

 

FAUSTINA KOWALSKA (1905-1938)

Entre las revelaciones que tuvo se encuentra la siguiente:

"Antes de venir como juez, vendré primero como rey de misericordia. Precediendo el día de la justicia, hará una señal en el cielo dada a los hombres. Toda luz será apagada en el firmamento y en la tierra. Entonces aparecerá venida del cielo la señal de la cruz, de cada una de mis llagas de las manas y de los pies saldrán luces que iluminarán la tierra por un momento".

"Quiero a Polonia de una manera especial. Si es fiel y dócil a mi voluntad, la elevaré en poder y santidad, y de ella saltará la chispa que preparará al mundo a mi última venida". (parece que se refiere al papa Juan Pablo II)

En 1936, el día 25 de marzo, fiesta de la anunciación, se le apareció la santísima virgen y le dijo estas palabras:

"Yo di al mundo al redentor y tú tienes que hablarle al mundo acerca de su misericordia y prepararlo para su segunda venida".

"Este día terrible vendrá, será el día de la justicia, el día de la ira de dios . . . Los ángeles tiemblan al pensar en ese día (...) Habla a las almas de la gran misericordia de dios, mientras haya tiempo. Si te quedas en silencio ahora, serás responsable de la pérdida de un gran número de almas en aquel día terrible. No tengas miedo y sé fiel hasta el fin".

 

BERTA PETIT (1870-1944)

"El corazón de mi madre tiene derecho al título de doloroso, que debe preceder al de inmaculado, ya que ella se lo ganó con sus merecimientos . . . Por medio de ella se han obtenido y se obtendrán muchas gracias . . . Se propagará mientras esperamos la exaltación de la santa iglesia y la renovación del mundo, que se lograrán por la consagración del mundo y de toda la humanidad al corazón doloroso e inmaculado de María".

"Este es el último auxilio que yo doy antes del fin de los tiempos, el refugio de mi madre bajo el título que yo deseo para ella universalmente: "corazón doloroso e inmaculado de María", y luego añadió: como hijo, yo he concebido esta devoción a mi madre, y como dios la exijo".

Por último, en 1943, recibió estas últimas manifestaciones:

"La humanidad marcha hacia una tormenta espantosa que dividirá más aún a los pueblos; reducirá a la nada todas las combinaciones humanas; mostrará que nada subsiste sin mí y que yo sigo siendo el director de los pueblos . . .un espantoso huracán se está preparando: veranse desencadenar con furor todas las fuerzas preparadas y ese será el tiempo de abandonaros al corazón doloroso e inmaculado de María".

 

SIGLO XV: NICOLÁS DE FLUH

"La iglesia será castigada porque la mayoría de sus miembros, altos y bajos, se pervertirán. La iglesia se hundirá más y más profundamente hasta que parezca extinguirse, y la sucesión de Pedro y los otros apóstoles parezca también haber expirado."

 

SIGLO XIV: HERMANO JUAN DE CLEF ROCK

"Hacia los últimos tiempos, tiránicas y hostiles chusmas robarán a la iglesia y al clero todas sus posesiones, los afligirán y martirizarán. Aquéllos que acumulan los mayores abusos serán tenidos en gran estima."

"En ese momento, el papa con sus cardenales tendrá que huir de roma en trágicas circunstancias a un lugar dónde serán desconocidos. El papa morirá en una muerte cruel durante su destierro. Los sufrimientos de la iglesia serio mayores a cualquier momento histórico previo."

"Se dice que veinte siglos después de la encarnación de la palabra, la bestia en su giro se volverá hombre. Aproximadamente el año 2000 d.c., El anticristo se revelará al mundo."

 

SIGLO XIV: SANTA BRÍGIDA

"Cuarenta años antes del año 2000, el demonio será dejado suelto por un tiempo para tentar a los hombres. Cuando todo parecerá perdido, dios mismo, de improviso, pondrá fin a toda maldad. La señal de estos eventos será: cuando los sacerdotes habrán dejado el hábito santo y se vestirán como gente común, las mujeres como hombres y los hombres como mujeres".

 

SIGLO XVI: MARÍA LAACH MONASTERY

"El siglo veinte traerá muerte y destrucción, apostasía de la iglesia, discordia en las familias, ciudades y gobiernos; será el siglo de tres grandes guerras con intervalos de unas pocas décadas. Se volverán más que nunca devastadores y sangrientos y no sólo quedará en ruinas Alemania, sino finalmente todos los países del este y el oeste."

"Después de una derrota terrible de Alemania la próxima gran guerra seguirá. No habrá pan ya para las personas y ningún forraje para los animales. Las nubes venenosas, fabricadas por manos humanas, bajarán y exterminarán todo. La mente humana enloquecerá."

 

SIGLO XIX: EL EXTÁTICO DE TOURS

"Antes de que rompa nuevamente la guerra, la comida será escasa y cara. Habrá poco trabajo para los obreros, y los padres oirán a sus niños llorar por la comida. Habrá terremotos y señales en el sol. Hacia el fin, la oscuridad cubrirá la tierra. Cuando todos crean que la paz está asegurada, cuando nadie lo espere, el gran acontecimiento comenzará. La revolución romperá casi al mismo tiempo en Italia como en Francia. Durante algún tiempo la iglesia estará sin un Papa."

 

SIGLO XIX: SOR MARÍA DE JESÚS CRUCIFICADO

"Todos los estados se agitarán por la guerra y el conflicto civil. Durante una oscuridad que durará tres días las personas dadas al mal perecerán por lo que sólo unos cuantos hombres bondadosos sobrevivirán sobrevivirá."

 

SIGLO XIX: SAN JUAN BOSCO

"Del sur vendrá la guerra, del norte la paz. Italia será sumida en la desolación. Francia castigada. Roma conocerá el exterminio. El padre tendrá que huir. Habrá un lucha terrible entre la luz y las tinieblas. Cese la oscuridad. Luce un sol espléndido. La tierra está arrasada, muchísimos han desaparecido. El papa vuelve. El pecado tendrá fin..."

 

SAN ANTONIO ABAD (SIGLO IV)

"Los hombre se someterán al espíritu de la edad. Ellos dirán que si hubieran vivido en nuestros días, la fe hubiera sido simple y fácil. Pero en sus tiempos, ellos dirán, que las cosas son complejas, y que la Iglesia debe ser actualizada de acuerdo a los tiempos y sus problemática. Cuando el mundo y la Iglesia sean uno, entonces esos días habrán llegado"

 

SAN SENANUS (SIGLO VI)

"La falsedad caracterizará ese tipo de hombres que se basaran en juicios para emitir sentencias de acuerdo a las leyes: entre el padre y su hijo, las litigaciones subsistirán. Los clérigos de la Santa Iglesia serán adictos a la oración y la injusticia. Las mujeres abandonaran sus sentimientos de delicadez , y habitaran con hombres fuera del matrimonio"

 

SAN HILDEGARO (SIGLO XII)

"El tiempo esta llegando en que príncipes y la gente desconocerán la autoridad del Papa. Algunos países preferirán sus propias reglas de iglesia en vez del Papa. El Imperio Germano será dividido."

 

OBISPO CRISTIANOS AGEDA (SIGLO XII)

"En el siglo XX habrán guerras y el odio subsistirá por un largo periodo; todas las provincias serán vaciadas de sus habitantes, y los reinos caerán en confusión.

En muchos lugares la tierra será dejada sin sembrar, y habrán entonces grandes matanzas de las clases altas. La mano derecha del mundo temerá a la izquierda, y el norte prevalecerá sobre el sur."

 

SAN HILDEGARO (SIGLO XII)

"Antes de que el cometa llegue, muchas naciones, exceptuadas las buenas, serán azotadas por el deseo y el hambre. La gran nación en el océano que esta habitada por gente de diferentes tribus y descendencias será desbastada por un terremoto, tormentas y una gran marejada. Esta será dividida y, en gran parte sumergida. Esa nación también tendrá muchos infortunios en el mar y perderá sus colonias"

 

JUAN DE VITIGUERRO (SIGLO XIII)

"El Papa cambiará su residencia y la Iglesia no será sostenida por veinticinco meses o mas ya que, durante todo este tiempo no habrá Papa en Roma.... Luego de muchas tribulaciones, un Papa será electo entre aquellos que hayan sobrevivido las persecuciones"

 

ABATE WERDIN D'ORANTE (SIGLO XIII)

"El gran Monarca y el gran Papa precederán al Anticristo. Las naciones estarán en guerras por cuatro años y gran parte del mundo será destruida. El Papa se ira a través del mar llevando el signo de la Redención en la frente. El gran Monarca volverá a restaurar la paz y el Papa compartirá la victoria."

 

MADRE SHIPTON (SIGLO XVI) ( No es una profecía Católica )

"El castigo vendrá cuando los carros vayan sin caballos y muchos accidentes llenen el mundo con infortunios. Este vendrá cuando los pensamientos estén volando alrededor de la tierra en un pestañeo, cuando largos túneles sean hechos para maquinas sin caballos, cuando el hombre pueda volar en el aire y circular bajo el mar, cuando las naves sean todas hechas de metal, cuando el agua y el fuego hagan maravillas, cuando aun los pobres puedan leer libros, y cuando muchos impuestos sean aplicados por la guerra."

 

VEN. BARTOLOMEO HOLZHAUSER (SIGLO XVII)

"El quinto período de la Iglesia , el cual empieza cerca de 1520, terminará con el arribo de santo Papa y el poderoso Monarca quien es llamado "Ayuda de Dios" debido a que el restaurará todo. El quinto período es uno de aflicción, desolación, humillación, y pobreza para la Iglesia. Jesús Cristo purificará Su gente a través de crueles guerras, hambrunas, plagas ,epidemias, y otras horribles calamidades. El también afligirá y debilitara la Iglesia Latina con muchas herejías. Este es un período de deserciones, calamidades y exterminios. Aquellos cristianos que sobrevivan a la espada, plagas y hambrunas, serán solo algunos en la tierra."

 

VEN. BARTOLOMEO HOLZHAUSER (SIGLO XVII)

"Durante este período, muchos hombres abusarán de la libertad de conciencia concedida. Es a este tipo de hombre que el Apóstol Judas se refería cuando decía: "Esos hombres blasfeman de cualquier cosa que no puedan entender; y ellos corrompen todo lo que conocen de manera natural tal como los animales irracionales lo hacen. Ellos ridiculizarán la simplicidad Cristiana; ellos la llamaran tonta y sin sentido, y tendrán el mayor avance tecnológico, y por las mañas de la ley y sus axiomas, los preceptos de moralidad, los Cánones Sagrados y los dogmas religiosos serán opacados por preguntas sin sentido y elaborados argumentos."

 

VEN. BARTOLOMEO HOLZHAUSER (SIGLO XVII)

"Aquellos son los tiempos de la maldad, un siglo lleno de peligros y calamidades. La Herejía esta en todas partes y los seguidores de la Herejía tendrán poder en casi todos los lugares.... Pero Dios permitirá una gran maldad en contra de Su Iglesia: Los Herejes y tiranos caerán súbita e inesperadamente sobre la Iglesia destruyéndola ...Ellos entrarán en Italia y dejarán Roma desbastada; ellos incendiaran las iglesias y lo destruirán todo."

 

BENDITO REMBORDT (SIGLO XVIII)

"Dios castigará el mundo cuando los hombres conciban maravillosos inventos que nos lleven al olvido de Dios. Ellos tendrán carros sin caballos, y ellos volarán como pájaros"

 

MARÍA JULIA JAHENNY (SIGLO XIX)

"La crisis llegara en un instante y el Castigo caerá a través de todo el mundo."

 

INSCRIPCIÓN EN PIEDRA, CEMENTERIO KIRBY (ESSEX ¿SIGLO XVII?)

"Cuando las pinturas luzcan vivas, con movimientos libres, Cuando las naves como peces naden bajo el mar, Cuando el hombre sobrepase a las aves y atraviese los cielos, Entonces la mitad del mundo profundamente bañada en sangre perecerá."



 

Profecía de San Nilo, Siglo V

Después del 1900, hacia mediados del siglo 20, las personas de ese tiempo se volverán irreconocibles. Cuando el tiempo del advenimiento del Anticristo se acerca, las mentes de las personas crecerán en confusión por las pasiones carnales, y el deshonor y la injusticia se volverán más fuertes. Entonces el mundo será irreconocible. La apariencia de las personas cambiará, y será imposible distinguir a los hombres de las mujeres debido a su inmodestia en el vestido y estilo de pelo. Estas personas serán crueles y serán como los animales salvajes debido a las tentaciones del Anticristo. No habrá respeto por padres ni superiores, el amor desaparecerá, y los pastores cristianos, obispos, y sacerdotes se volverán hombres vanos, fallando completamente en distinguir el camino recto del errado. En ese momento, las morales y tradiciones de los Cristianos y de la Iglesia cambiarán. Las personas abandonarán la modestia, y la dispersión reinará. La falsedad y la codicia alcanzarán grandes proporciones, y desgracias vendrán a aquéllos que amontonen tesoros. Lujuria, adulterio, homosexualidad, hechos secretos y asesinatos gobernarán en la sociedad.

En ese momento del futuro, debido al poder de tan grandes crímenes y libertinaje, se privarán las personas de la gracia del Espíritu Santo que recibieron en el Santo Bautismo e igualmente el remordimiento.

Las Iglesias de Dios serán privadas del temor de Dios y de pastores piadosos, y desgracia vendrá a los cristianos que permanezcan en el mundo en ese momento; ellos perderán su fe completamente porque les faltará la oportunidad de ver la luz del conocimiento en ninguna persona. Entonces se separarán del mundo e irán a santos refugios buscando alivianar sus sufrimientos espirituales, pero por todas partes encontrarán obstáculos y constreñimiento. Y todos esto resultará del hecho de que el Anticristo quiere ser Señor de todo y convertirse en gobernante del universo entero. Producirá milagros y señales fantásticas. Dará también sabiduría depravada a un infeliz para que descubra una manera de que el hombre pueda mantener una conversación con alguien de un extremo de la tierra al otro. En aquel tiempo, los hombres también volarán a través del aire como los pájaros y descenderán al fondo del mar como los peces. Y cuando hayan logrado todo eso, estas personas infelices gastarán sus vidas en medio del confort sin saber, pobres almas, que esto es un engaño del Anticristo. ¡Y, el impío! así completará la ciencia con la vanidad que se saldrá del camino correcto y guiará a las personas a perder la fe en la existencia de Dios en tres hipóstasis.

Entonces el bondadoso Dios verá la caída de la raza humana y acortará los días por causa de esos pocos que serán salvados, porque el enemigo quiere incluso llevar al escogido a la tentación, si eso es posible... entonces la espada del castigo aparecerá de repente y matará a los pervertidores y a sus sirvientes.


 


 


 

Mensaje dado por la Santísima Virgen en Akita (Japón) 13 de octubre de 1973

"Hija mía querida, oye bien lo que voy a decirte. Informarás de ello a tu Superior.

Como ya te he dicho, si los hombres no se arrepienten y no mejoran, el Padre mandará un terrible castigo a toda la humanidad. Será un castigo más grave que el diluvio, como jamás ha habido otro. Caerá fuego del cielo y aniquilará una gran parte de la humanidad, tanto malos como buenos, no perdonando a fieles ni a sacerdotes. Los supervivientes se encontrarán en tal desolación que envidiarán a los muertos. La única arma que nos quedará entonces será el Rosario. Con el Rosario rogad por el Papa, los Obispos y los Sacerdotes.

La acción del diablo se infiltrará hasta en la Iglesia, de modo que se verá cardenales oponerse a cardenales, obispos contra obispos. Los sacerdotes que me veneren serán despreciados y combatidos por sus mismos compañeros; las iglesias y los altares serán saqueados, la Iglesia se llenará de quienes aceptan componendas, y el demonio empujará a muchos sacerdotes y religiosos a abandonar el servicio del Señor.

El demonio atacará encarnizadamente sobre todo a las almas consagradas a Dios. La perspectiva de la pérdida de muchas almas es la causa de mi tristeza. Si los pecados crecen en número y gravedad, no habrá perdón para ellos".

Mensaje dado por Jesús a una pequeña alma de Costa Rica


 

En estos momentos en que la humanidad se ha confiado en su propia auto dependencia y se ha olvidado de que es solamente un soplo de vida dado por un Ser Supremo, que es el Dueño Señor de todo lo que la rodea, es doloroso para Mí y para mi Madre ver y sentir la indiferencia del hombre ante los continuos llamados para que se vuelvan al amor desinteresado y sincero que sólo les podemos ofrecer la Trinidad y su Madre celestial.

Han despertado, hijos, la Ira Divina; están cavando su propia destrucción inevistable. Todo se hace contrario a mi Voluntad, contrario a mis Mandamientos. Falta el amor al prójimo, los continuos pecados son el pan de cada día para ustedes.

Para mi Padre, la creación del hombre fue su máximo orgullo, su máxima expresión de Amor Puro. Pero, ¿en dónde han caído? En la miseria, en nada, porque no me conocen o no desean conocerme.

Estos tiempos difíciles que se les avecinan son en verdad difíciles, muy duros, en especial para mis hijos amados, para mis fieles apóstoles; pero mi deseo es que vean todo lo que les va a acontecer; será con el propósito firme de que maduren en la Fe, fortaleciéndoles para hacerles comprender que se debe aceptar todo lo que enfrenten con amor y una entrega total.

Escucharán diversos mensajes por doquier. Deben pedir al Espíritu Santo el discernimiento necesario para saber cuáles, en verdad, son los deseos Míos y de mi Madre. Quieren confundirles, desviarles del verdadero camino. ¿Con qué propósito? Para entorpecer su unión con mi Voluntad, con mi Padre, para que el tiempo del Padre les encuentre desprevenidos, confiados en el mundo, en esta sociedad que envuelve con sus encantos pecaminosos sin que ustedes se den cuenta.

¡Cuidado! ¡Cuidado les llega el tiempo y ustedes no lo quieren reconocer! No descuiden ni un instante su unión, su amor a la Trinidad y a mi Madre. Sólo así, por medio del amor y, principalmente de la oración , no se romperá la unión del hombre con el Cielo. La oración es la única y real unión del hombre con el Cielo; debe convertirse en el Alfa y el Omega de cada uno de ustedes, debe convertirse en una necesidad imprescindible, como el aire.

No es en vano estos años de constantes mensajes, de constantes llamados al amor infinito. ¡Es una preparación para el futuro! Pero ustedes se han negado a entender; han cerrado los ojos a la realidad de una humanidad hundida en el pecado. Mi Cuerpo está mutilado por tanto dolor.

¿Cómo expresarles, cómo hacerles entender mi deseo inmenso de atraerlos a Mí? Mi Madre desea hacerles comprender que Yo tengo, sobre todos ustedes, una Providencia vigilante y bondadosa. Yo soy como un cazador que se hiere él mismo para atraer su presa. Yo soy Quien ha tomado sobre Sí la lepra de mis hijos que amo, para limpiarlos. Yo, el Unico Amor Verdadero, con mi Sangre los limpié; pero no comprenden la inmensidad de mi Amor y no me responden. Aun así, les amo porque son mis hijos.

No es nuevo lo que le espera a la humanidad: azotes constantes, pestes, guerras, asesinatos, dolor, muerte; la naturaleza -que cobijó y protegió al hombre- se vuelve contra él. Es hora del lamento último de la creación que clama su purificación. No soy Yo Quien castiga; es el mismo hombre que se castiga a sí mismo al encontrarse en el abismo de sentirse un ser superior a Dios, mi Padre.

Y más aún, más doloroso es que mis hijos no acepten el amor de mi Madre; es doloroso ver cómo mis hijos se burlan de los constantes llamados de la Reina del Cielo. ¡Cuánta Misericordia de mi Padre para con ustedes! ¿No se dan cuenta que con el afán de matar a su Padre se matan entre ustedes mismos?

Hijos míos que continúan unidos a mi Madre, llegará muy pronto el día en que no me podrán recibir en la Sagrada Eucaristía porque pocos serán mis Sacerdotes fieles que no teman oficiar. En esos momentos, reúnanse, recuerden a mis apóstoles y a mi Madre, pidal al Espíritu Santo que descienda sobre ustedes para que les fortalezca. Yo vendré hacia mis hijos con fuerza, con amor, para consolarles.

Cuando les miren con odio, recuerden que tienen un Padre amoroso y una Madre que les espera con el mayor amor que ustedes pueden imaginar.

Hijos, amargas pruebas les sobrevendrán. Los demonios entrarán para sembrar discordia y paganismo en la humanidad. Cuando entre la guerra a Roma, hijitos, es la hora del último lamento, es necesario que la muerte tenga su cosecha con tantas vidas que no hacen otra cosa que tejer espinas en su camino. No se alarmen al ver el triunfo de los perversos. Necesito purificaciones y ese triunfo de los perversos purificará mi Iglesia. No se aflijan pues seguido los esparciré como polvo. No envidien el triiunfo que ven sino lloren por su suerte.

No es secreto lo que desde hace mucho tiempo atrás les he anunciado; pero ahroa sí está cercano; el tiempo se ha acabado.

Tres días espantosos están cercanos, más de lo que pueden creer. En minutos, millones de mis hijos morirán; la muerte reinará por doquier porque el mal rebasó la Ira del Dios Padre. Una noche de invierno, antes de la media noche, el lamento se apoderará de la humanidad; quienes no creen y no obedezcan, morirán.

Pasados estos tres días, mis Angeles bajarán del Cielo y traerán el Espíritu de Paz a todo el mundo. La tierra virgen aceptará con gran amor toda la creación. Años de bendición les esperan. Sólo en eso deben pensar en los momentos de prueba; con el auxilio de mi Madre todo lo lograrán. Sólo en las manos de la Reina del Cielo saldrán victoriosos de tanto dolor. Es tiempo de que cada uno escuche el llamado de mi Madre y trabaje ya para la salvación de sus hermanos. Mis verdaderos hijos luchan incansablemente por sus hermanos y por su salvación.

Como Padre amoroso que protege su rebaño con gran Amor y Misericordia, es mi deseo que se preparen espiritualmente para estos tiempos que les he mencionado. Yo, vuestro Padre, les prometo proteger a mis hijos fieles.

Piensen en un nuevo amanecer, lleno de paz, de amor; respirarán amor y paz.

Mi creación será purificada.

Siempre como Padre amoroso, incesantemente busco cómo hacerles más ricos en el amor; busco cómo darles solución a sus enfermedades y curo sus heridas porque deseo que sean vencidos por tanto Amor que Yo les doy.


 

Secreto de Melania Vidente de La Salette


 

"Melania: Esto que Yo te voy a decir ahora no será siempre un secreto; puedes publicarlo en 1858.

Los sacerdotes, ministros de mi Hijo, los sacerdotes, por su mala vida, por sus irreverencias y su impiedad al celebrar los santos misterios, por su amor al dinero, a los honores y a los placeres, se han convertido en cloacas de impurezas. Sí, los sacerdotes piden venganza, y la venganza pende de sus cabezas. ¡Ay de los sacerdotes y personas consagradas a Dios, que por sus infidelidades y mala vida crucifican de nuevo a mi Hijo! Los pecados de las personas consagradas a Dios claman al cielo y piden venganza, y he aquí que la venganza está a las puertas, pues ya no se encuentra a nadie que implore misericordia y perdón para el pueblo; ya no hay almas generosas ni persona digna de ofrecer la Víctima sin mancha al Eterno en favor del mundo.

Dios va a castigar de una manera sin precedentes. ¡Ay de los habitantes de la tierra!, Dios va a derramar su cólera y nadie podrá sustraerse a tantos males juntos.

Los jefes, los conductores del pueblo de Dios, ha descuidado la oración y la penitencia, y el demonio ha oscurecido sus inteligencias, se han convertido en estrellas errantes que el viejo diablo arrastrará con su cola para hacerlos perecer. Dios permitirá a la antigua serpiente poner divisiones entre los soberanos, en todas las sociedades y en todas las familias. Se sufrirán penas físicas y morales. Dios abandonará a los hombres a sí mismos y enviará castigos que se sucederán durante más de treinta y cinco años.

La sociedad está en vísperas de las más terribles calamidades y de los más grandes acontecimientos. Se verá obligada a ser gobernada por una vara de hierro y a beber el cáliz de la cólera de Dios.

Que el Vicario de mi Hijo, el Soberano Pontífice Pío IX, no salga ya de Roma después del año 1859; pero que sea firme y generoso; que combata con las armas de la fe y del amor. Yo estaré con él.

Que desconfíe de Napoléon, su corazón es doble; y cuando quiera ser a la vez Papa y Emperador, muy pronto se retirará Dios de él. Es esa águila que queriendo siempre elevarse caerá sobre la espalda de la cual quería servirse para obligar a los pueblos a ensalzarlo.

Italia será castigada por su ambición de querer sacudir el yugo del Señor de los señores; también será entregada a la guerra. La sangre correrá por todas partes. Las iglesias serán cerradas o profanadas. Los sacerdotes y religiosos serán perseguidos; se les hará morir, y morir una muerte cruel. Muchos abandonarán la fe y el número de los sacerdotes y religiosos será grande; entre estas personas se encontrarán incluso obispos.

Que el Papa se ponga en guardia contra los obradores de milagros, pues ha llegado el tiempo en que los prodigios más asombrosos tendrán lugar en la tierra y en los aires.

En el año 1864 Lucifer, con un gran número de demonios, serán desatados del infierno. Abolirán la fe poco a poco, aun entre las personas consagradas a Dios, las cegarán de tal manera que, a menos de una gracia particular, esas personas tomarán el espíritu de esos malos ángeles: muchas casas religiosas perderán completamente la fe y perderán muchísimas almas.

Los libros malos abundarán en la tierra y los espíritus de las tinieblas extenderán por todas partes un relajamiento universal en todo lo relativo al servicio de Dios y obtendrán un poder extraordinario sobre la naturaleza: habrá iglesias para servir a esos espíritus. Algunas personas serán transportadas de un lugar a otro por esos espíritus malvados, incluso sacerdotes, por no seguir el buen espíritu del Evangelio, que es espíritu de humildad, de caridad y de celo por la gloria de Dios. Resucitarán algunos muertos y justos, [es decir, que estos muertos tomarán la figura de almas justas, que vivieron en la tierra, para así mejor seducir a los hombres; éstos, que diciéndose muertos resucitados no serán otra cosa que el demonio bajo sus figuras, predicarán otro Evangelio contrario al verdadero de Cristo Jesús, negando la existencia del cielo, y también las almas de los condenados. Todas estas almas aparecerán como unidas a sus cuerpos]*. Habrá por todas partes prodigios extraordinarios, porque la verdadera fe se ha extinguido y la falsa luz alumbra al mundo. ¡Ay de los príncipes de la Iglesia que se hayan dedicado únicamente a amontonar riquezas sobre riquezas, a poner a salvo su autoridad y a dominar con orgullo!

El Vicario de mi Hijo tendrá mucho que sufrir, porque por un tiempo la Iglesia será entregada a grandes persecuciones. Esta será la hora de las tinieblas. La Iglesia tendrá una crisis espantosa.

Dado el olvido de la santa fe de Dios, cada individuo querrá guiarse por sí mismo y ser superior a sus semejantes. Se abolirán los poderes civiles y eclesiásticos; todo orden y toda justicia serán pisoteados; no se verán más que homicidios, odio, envidia, mentira y discordia, sin amor por la patria ni por la familia.

El Santo Padre sufrirá mucho. Yo estaré con él hasta el fin para recibir su sacrificio. Los malvados atentarán muchas veces contra su vida, sin poder poner fin a sus días; pero ni él ni su sucesor [que no reinará mucho tiempo]* verán el triunfo de la Iglesia de Dios.

Los gobernantes civiles tendrán todos un mismo plan, que será abolir y hacer desaparecer todo principio religioso, para dar lugar al materialismo, al ateísmo, al espiritismo y a toda clase de vicios.

En el año 1865 se verá la abominación en los lugares santos; en los conventos, las flores de la Iglesia estarán corrompidas y el demonio se hará como el rey de los corazones. Que los que estén al frente de las comunidades religiosas vigilen a las personas que han de recibir, porque el demonio usará de toda su malicia para introducir en las órdenes religiosas a personas entregadas al pecado, pues los desórdenes y el amor de los placeres carnales se extenderán por toda la tierra.

Francia, Italia, España e Inglaterra estarán en guerra; la sangre correrá por las calles; el francés luchará contra el francés, el italiano contra el italiano; en seguida habrá una guerra universal que será espantosa. Por algún tiempo Dios no se acordará de Francia ni de Italia, porque el Evangelio de Jesucristo no es ya conocido. Los malvados desplegarán toda su malicia; se matará, se asesinará mutuamente aun dentro de las casas.

Al primer golpe de su espada fulminante, las montañas y la naturaleza entera temblarán de espanto, porque los desórdenes y los crímenes de los hombres traspasan la bóveda de los cielos. París será quemado y Marsella engullida. Varias grandes ciudades serán sacudidas y engullidas por terremotos. Se creerá que todo está perdido. No se verán más que homicidios, no se oirá más que ruido de armas y blasfemias. Los justos sufrirán mucho; sus oraciones, su penitencia y sus lágrimas subirán hasta el cielo y todo el pueblo de Dios pedirá perdón y misericordia e implorará mi ayuda e intercesión. Entonces Jesucristo, por un acto de su justicia y de su gran misericordia con los justos, mandará a sus ángeles que mueran todos sus enemigos. De golpe los perseguidores de la Iglesia de Jesucristo y todos los hombres dados al pecado perecerán y la tierra quedará como un desierto. Entonces se hará la paz, la reconciliación de Dios con los hombres; Jesucristo será servido, adorado y glorificado; la caridad florecerá en todas partes. Los nuevos reyes serán el brazo derecho de la Santa Iglesia, que será fuerte, humilde, piadosa, pobre, celosa e imitadora de las virtudes de Jesucristo. El Evangelio será predicado por todas partes y los hombres harán grandes progresos en la fe, porque habrá unidad entre los obreros de Jesucristo, y los hombres vivirán en el temor de Dios.

Un precursor del Anticristo, con sus tropas de muchas naciones, combatirá contra el verdadero Cristo, el único Salvador del mundo; derramará mucha sangre y pretenderá aniquilar el culto a Dios para ser tenido como un dios.

La tierra será castigada con todo género de plagas [además de la peste y el hambre, que serán generales]*; habrá guerras, hasta la última que harán los diez reyes del Anticristo, los cuales tendrán todos un mismo plan, y serán los únicos que gobernarán el mundo. Antes que esto suceda habrá una especie de falsa paz en el mundo; no se pensará más que en divertirse; los malvados se entregarán a toda clase de pecados; pero los hijos de la santa Iglesia, los hijos de la fe, mis verdaderos imitadores, crecerán en el amor de Dios y en las virtudes que me son más queridas. ¡Dichosas las almas humildes guidas por el Espíritu Santo! Yo combatiré con ellas hasta que lleguen a la plenitud de la edad.

La naturaleza clama venganza contra los hombres y tiembla de espanto en espera de lo que debe suceder en la tierra encharcada en crímenes. Temblad, tierra y vosotros, que hacéis profesión de servir a Jesucristo y que interiormente os adoráis a vosotros mismos, temblad; pues Dios va a entregaros a su enemigo, porque los lugares santos están en la corrupción; muchos conventos no son ya casa de Dios, sino pastizales de Asmodeo y de los suyos.

Se cambiarán las estaciones. La tierra no producirá más que malos frutos. Los astros perderán sus movimientos regulares. La luna no reflejará más que una débil luz rojiza. El agua y el fuego causarán en el globo terrestre movimientos convulsivos y horribles terremotos que tragarán montañas, ciudades, etc.

Roma perderá la fe y se convertirá en la sede del Anticristo.

Los demonios del aire, con el Anticristo, harán grandes prodigios en la tierra y en los aires, y los hombres se pervertirán más y más. Dios cuidará e sus fieles servidores y de los hombres de buena voluntad. El Evangelio será predicado por todas partes, todos los pueblos y todas las naciones conocerán la verdad.

Yo dirijo una apremiante llamada a la tierra; llamo a los verdaderos discípulos de Dios que vive y reina en los cielos; llamo a los verdaderos imitadores de Cristo hecho Hombre, el único y verdadero Salvador de los hombres; llamo a mis hijos, a mis verdaderos devotos a los que se me han consagrado a fin de que los conduzca a mi divino Hijo, los que llevo, por decirlo así, en mis brazos, los que han vivido de mi espíritu; finalmente llamo a los apóstoles de los últimos tiempos, los fieles discípulos de Jesucristo que han vivido en el menosprecio del mundo y de sí mismos, en la pobreza y en la humildad, en el desprecio y en el silencio, en la oración y en la mortificación, en la castidad y en la unión con Dios, en el sufrimiento y desconocidos del mundo. Ya es hora que salgan y vengan a iluminar la tierra. Id y mostraos como mis hijos queridos, Yo estoy con vosotros y en vosotros contal que vuestra fe sea la luz que os ilumine en estos días de infortunio. Que vuestro celo os haga hambrientos de la gloria de Dios y de la honra de Jesucristo. Pelead, hijos de la luz, vosotros, pequeño número que ahí veis; pues he ahí el tiempo de los tiempos, el fin de los fines.

La Iglesia será eclipsada, el mundo quedará consternado. Pero he ahí a Enoc y a Elías, llenos del Espíritu de Dios, y los hombres de buena voluntad creerán en Dios, y muchas almas serán consoladas; harán grandes prodigios por la virtud del Espíritu Santo y condenarán los errores diabólicos del Anticristo.

¡Ay de los habitantes de la tierra! Habrá guerras sangrientas y hambres, pestes y enfermedades contagiosas; habrá lluvias de un granizo espantoso para los animales; tempestades que arruinarán ciudades; terremotos que engullirán países; se oirán voces en el aire; los hombres se golpearán la cabeza contra los muros; llamarán a la muerte y, por otra parte, la muerte será su suplicio. Correrá la sangre por todas partes. ¿Quién podrá resistir si Dios no disminuye el tiempo de la prueba? Por la sangre, las lágrimas y oraciones de los justos Dios se dejará aplacar.

Roma pagana desaparecerá; caerá fuego del cielo y consumirá tres ciudades; el universo entero será presa del terror, y muchos se dejarán seducir por no haber adorado al verdadero Cristo, que vivía entre ellos. Ha llegado el tiempo: el sol se oscurece; sólo la fe vivirá.

He aquí el tiempo: el abismo se abre. He aquí el rey de los reyes de las tinieblas. He aquí la bestia de los súbditos, llamándose el salvador del mundo. Se remontará con orgullo por los aires para subir hasta el cielo; será sofocado por el soplo de San Miguel Arcángel. Caerá y la tierra, que llevará tres días en continuas evoluciones, abrirá su seno lleno de fuego: será hundido para siempre, con todos los suyos, en los abismos eternos del infierno.

Entonces el agua y el fuego purificarán y consumirán todas las obras del orgullo de los hombres y todo será renovado: Dios será servido y glorificado".

  • Las palabras entre paréntesis no son de la Virgen, sino de Melania, según la visión que al mismo tiempo tuvo.



 

Visión de Ana Catalina Emmerich 1774-1824


 

Esta célebre estigmatizada alemana recibió las llagas de la Pasión del Señor, y le tocó sufrir mucho, aceptando los grandes sufrimientos por impetrar de Dios el alivio de los dolores de otros y para dar satisfacción como víctima a Dios por las culpas y pecados de los demás.

El Señor dió a Sor Catalina muchas luces sobre el futuro combate y triunfo de la Iglesia:

"Vi la Iglesia de San Pedro y una cantidad enorme de gente que trabajaba para derribarla, pero a la vez vi otros que la reparaban. Los demoledores se llevaban grandes pedazos; eran sobre todo sectarios y apóstatas en gran número. Vi con horror que entre ellos había también sacerdotes católicos; vi al Papa en oración, rodeado de falsos amigos, que a menudo hacían lo contrario de lo que él ordenaba. Vi a varios eclesiásticos. Algunos rezaban descuidadamente el breviario. Parecía faltarles confianza, entusiasmo, ideas claras. Era algo que daba lástima. Cincuenta o sesenta años antes del año 2000 será desencadenado Satanás por algún tiempo. En violentos combates, con escuadrones de espíritus celestiales, San Miguel defenderá a la Iglesia contra los asaltos del mundo. En el momento más terrible de la batalla, San Miguel en persona herirá a los enemigos, siguiendo al instante una derrota general. La espada de fuego aparecerá entonces por encima de la cabeza de los triunfantes. Cuando hubo terminado el combate, sobre la Iglesia apreció una Mujer alta y resplandeciente, María, que extendía sobre ella su manto radiante de oro. En la Iglesia se observaron actos de reconciliación acompañados de muestras de humildad; las sectas reconocían a la Iglesia en su admirable victoria y en las luces de la revelación que por sí mismas habían visto refulgir sobre ella. Sentí un resplandor y una vida superior en toda la naturaleza y en todos los hombres una santa alegría como cuando estaba próximo el nacimiento del Señor..."

Explicación de San Bernardo Sobre las venidas de Jesucristo


 

El texto que se reproduce a continuación está estrechamente relacionado con la diferenciación entre Últimos Tiempos y Fin del Mundo que hemos agregado en anteriores publicaciones. Por eso, recomendamos la lectura de aquel artículo para comprender más acabadamente lo que dice el Santo.
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"Sabemos de una triple venida del Señor. Además de la primera y de la última, hay una venida intermedia. Aquéllas son visibles, pero ésta no.

En la primera, el Señor se manifestó en la tierra y convivió con los hombres, cuando, como atestigua él mismo, lo vieron y lo odiaron.

En la última, todos verán la salvación de Dios y mirarán al que traspasaron.

La intermedia, en cambio, es oculta, y en ella sólo los elegidos ven al Señor en lo más íntimo de sí mismos, y así sus almas se salvan.

De manera que, en la primera venida, el Señor vino en carne y debilidad; en esta segunda, en espíritu y poder; y, en la última, en gloria y majestad.

Esta venida intermedia es como una senda por la que se pasa de la primera a la última; en la primera, Cristo fue nuestra redención; en la última, aparacerá como nuestra vida; en ésta, es nuestro descanso y nuestro consuelo...

El Hijo vendrá a ti en compañía del Padre, vendrá el Gran Profeta, que renovará Jerusalén, el que lo hace todo nuevo. Tal será la eficacia de esta venida, que nosotros, que somos imagen del hombre terreno, seremos también imagen del hombre celestial. Y así como el viejo Adán se difundió por toda la humanidad y ocupó el hombre entero, así es ahora preciso que Cristo posea todo, porque él lo creó todo, lo redimió todo, y lo glorificará todo."

Mensaje de Kerizinen


 


 

"No olvidéis que las horas graves y desesperadas son las horas de Dios. Que triste es pensar que yo he hablado para no conseguir nada, sobre todo con lágrimas en los ojos. (recuérdense las lágrimas de la Virgen de Siracusa, aprobadas y constatadas por la autoridad eclesiástica, y otras muchas que se encuentran recogidas en el libro "María, ¿porqué lloras?" del Padre Albert H. Hebert, S.M.). Comprended mis advertencias y mis lágrimas no como una amenaza, sino como un ULTIMATUM DE LA MISERICORDIA DE DIOS, y son las horas más sombrías para la humanidad las que provocan una intervención especialísima del amor infinito de Jesús, en la que yo intervengo como su embajadora. Mis hijos no quieren comprender mis advertencias; sin embargo, son señales manifiestas para advertirnos que los acontecimientos dolorosos están suspendidos sobre el mundo y que las horas de los grandes sufrimientos están próximas, si los hombres no vuelven a Dios.

Hay en el mundo una lucha que muchos ignoran: Es una batalla espiritual. Y ésta es más terrible que los otros combates. Un ataque satánico de los más terribles asalta a la Iglesia. En un último esfuerzo unid vuestras plegarias, vuestras penitencias, vuestras lágrimas a mi corazón doloroso, entristecido por la vista de tantas almas que se pierden y del estado de la Iglesia, herida interior y exteriormente. Estas heridas son profundas y producidas por tantos apóstatas que, con rayo infernal, tratan de destruir vuestra fe y hacer desaparecer todo lo que es de Dios.

El mundo no ha querido escuchar mi voz ni la de mi hijo, ni comprender mis advertencias y lágrimas. Por eso veréis la mano de Dios golpear a los hombres con los más terribles castigos.

La Iglesia atraviesa en la actualidad una crisis terrible. Pero tened confianza: lo que parece ser la etapa más sombría de la Iglesia está a punto de convertirse en sus triunfos más destacados. El momento que vais a vivir será uno de los más graves de la historia del mundo y de la Iglesia. Este triunfo de la Iglesia será verdaderamente milagroso como el exterminio completo e imprevisto de los últimos corifeos del demonio. Será incomparable el más bello de su historia, de tal suerte que nunca lo ha habido semejante. Habrá una nueva generación de santos, humildes servidores, apóstoles celosos y sobrenaturales, verdaderos ministros de Dios.

Vendrá por un hecho tan brillante como inesperado, es por mi Corazón Doloroso e Inmaculado por el que el reinado del Sagrado Corazón, el del amor y la justicia se establecerá en el mundo".


 


 


 

 
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